La Carta De Crédito Opción Para Los Negocios Internacionales
Generalmente se considera que la carta de crédito es un de los instrumentos de crédito más confiables, pues el riesgo de cobro asociado es mínimo. Además, la carta de crédito es un instrumento con reconocimiento internacional.
La carta de crédito se define como una operación donde un cliente suscribe un acuerdo con un banco en el cual el banco se compromete de manera irrevocable a pagara un tercero cierta cantidad ya sea en especie o usando letras de cambio. Sin embargo, la carta de crédito puede y generalmente incluye cláusulas que el beneficiario debe cumplir para que el pago sea realizado. Por lo tanto, la carta de crédito ofrece seguridad de intercambio tanto al cliente del banco, como al tercero. Usualmente puede suscribirse a un examinador externo neutro que garantizará que las cláusulas han sido cumplidas satisfactoriamente, dando un mayor grado de seguridad al cliente.
Por lo tanto en la elaboración de una carta de crédito intervienen estas tres partes que formalmente se conocen como el ordenante (que es el cliente del banco), el beneficiario (aquel a quien el banco le pagará aquello inscrito en la carta de crédito) y el banco o bancos que intervienen en la transacción.
La carta de crédito es un instrumento utilizado sobre todo en transacciones comerciales internacionales. Ofrece seguridad de pago al beneficiario ya que tiene el soporte de una institución financiera reconocida, que se está seguro responderá al pago independientemente de su relación con el ordenante. Por ejemplo, si surgiera la eventualidad de que el ordenante se declarara en bancarrota, el beneficiario todavía tendría garantizado su pago. Por otro lado, el ordenante tiene garantizado que su pago será realizado satisfactoriamente. Adicionalmente, el banco reduce la cantidad de esfuerzo que el ordenante tiene que invertir en la transacción. El banco puede fungir como un asesor financiero pues está en mejores condiciones de conocer las condiciones más favorables para relacionarse con el beneficiario, así como las leyes locales que pueden afectar la transacción. Como puede verse, la carta de crédito no solo garantiza que las transacciones serán más seguras, sino que utiliza la fuerza institucional del banco para también hacerlas en condiciones óptimas, Generalmente es más de un banco el que interviene en el cobro de una carta de crédito. Lo normal es que haya un banco emisor, quien actúa directamente en nombre del beneficiario y tiene la mayor responsabilidad hacia el beneficiario. Adicionalmente puede existir un banco corresponsal, el cual tratará directamente con el beneficiario y hará el pago correspondiente una vez que éste cumpla con sus obligaciones de pago. La existencia de un banco corresponsal local facilita la relación con el beneficiario. La carta de crédito es utilizada principalmente en transacciones internacionales de grandes cantidades entre un comprador y un vendedor con nacionalidades distintas, y también en proyectos de obra pública para garantizar que la obra se realizará satisfactoriamente.
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